Garantizar ciudades más sostenibles no depende únicamente de los edificios, el transporte o las políticas medioambientales. También implica contar con infraestructuras cotidianas, capaces de hacer que los espacios públicos sean más seguros, más accesibles y más eficientes. En Sunna Design, consideramos que la iluminación pública solar puede contribuir a esta transformación cuando se diseña en función de los usos reales del lugar. Carriles bici, itinerarios peatonales, parques, aparcamientos, zonas residenciales o accesos al transporte: la luz desempeña un papel esencial en la calidad, la seguridad y la continuidad de los espacios públicos. A través de sus proyectos, Sunna Design contribuye al Objetivo de Desarrollo Sostenible n.º 11 definido por la ONU: hacer que las ciudades y comunidades sean más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles.
Una ciudad sostenible no se limita a reducir su impacto ambiental. También debe permitir a los habitantes desplazarse, acceder a los servicios, utilizar los espacios públicos y sentirse seguros en su día a día.
Sin embargo, en muchos territorios, algunos espacios siguen siendo difíciles de acondicionar o proteger. Es el caso, en particular, de las zonas alejadas de la red eléctrica, las conexiones entre barrios, los recorridos peatonales, las vías verdes, las ciclovías o los alrededores de equipamientos públicos.
Estos espacios concentran varios retos:
En este contexto, la iluminación se convierte en una verdadera herramienta de planificación urbana. No se trata solo de añadir luz, sino de aportar una respuesta precisa a una necesidad local: hacer que un recorrido sea más legible, facilitar un uso, reforzar la continuidad entre los espacios y mejorar la calidad de vida.
En una ciudad sostenible, el objetivo no es multiplicar los puntos de luz. El reto consiste más bien en diseñar una iluminación útil, controlada y adaptada.
Una iluminación pública responsable debe diseñarse teniendo en cuenta varios criterios: la orientación de las luminarias, el nivel de iluminación, los horarios de funcionamiento, la frecuentación del sitio, el entorno cercano y las limitaciones del territorio.
Este enfoque permite conciliar tres prioridades: la seguridad de los usuarios, la sobriedad energética y la limitación de la contaminación lumínica.
Por lo tanto, la sobriedad no depende únicamente de la fuente de energía. También se basa en la manera en que se utiliza la luz: en el lugar adecuado, en el momento adecuado, con el nivel de intensidad adecuado.
En este contexto, la luz no es solo un elemento técnico. Se convierte en un motor de uso, seguridad y accesibilidad.
Sin embargo, la iluminación solar no es una respuesta automática para todos los proyectos. Su pertinencia depende del sitio, del nivel de iluminación esperado, de la radiación solar disponible, de las limitaciones de instalación y de los usos que deben acompañarse. Este análisis previo permite diseñar un proyecto creíble, eficaz y sostenible.
La iluminación solar autónoma puede aportar una respuesta pertinente cuando la conexión a la red eléctrica resulta compleja, costosa o poco adaptada al proyecto.
Al producir y almacenar su propia energía, una farola solar permite iluminar ciertos espacios públicos sin extender sistemáticamente la red eléctrica. Esta autonomía puede facilitar el despliegue de soluciones de iluminación en zonas de movilidad sostenible, espacios aislados o lugares en transformación.
Concretamente, la iluminación pública solar puede contribuir a:
Sunna Design desarrolla soluciones de iluminación pública solar diseñadas para responder a los retos operativos, medioambientales y sociales de los territorios. Nuestro enfoque se basa en varios principios clave:
Autonomía energética adaptada al lugar
Las soluciones solares permiten iluminar determinados espacios públicos sin depender sistemáticamente de la red eléctrica. Esta autonomía resulta especialmente útil para las zonas alejadas, los recorridos específicos o los proyectos en los que la conexión sería compleja.
Dimensionamiento según los usos reales
Cada proyecto debe partir de las necesidades del terreno: tipo de espacio que se debe iluminar, afluencia, horarios de uso, nivel de seguridad esperado, limitaciones medioambientales y condiciones de radiación solar.
Despliegue simplificado en zonas complejas
Al limitar la necesidad de zanjas y de extensión de la red, la iluminación solar puede facilitar ciertos proyectos de acondicionamiento, especialmente en espacios ya urbanizados, zonas periurbanas o sitios de difícil acceso.
Sobriedad luminosa e integración urbana
Una iluminación sostenible no tiene por qué ser más potente. Debe ser útil, controlada y adaptada. La orientación de las luminarias, la modulación de la intensidad, la detección de presencia o la programación horaria permiten iluminar según las necesidades del sitio.
Las soluciones de iluminación solar de Sunna Design se despliegan en contextos variados, ilustrando el papel transversal de la luz en los espacios públicos.
Carriles bici — Francia y España
En estos proyectos, la iluminación solar acompaña un uso concreto: proteger un itinerario de movilidad sostenible y mejorar la visibilidad de los desplazamientos en bicicleta o a pie.
En una zona de actividad, la continuidad de los recorridos es esencial. Los ciclistas, peatones y usuarios del transporte deben poder desplazarse en buenas condiciones, incluso fuera de las horas de mayor luminosidad.
La iluminación solar permite aquí aportar una respuesta adaptada a una necesidad localizada, sin sobrecargar innecesariamente la infraestructura existente. Este tipo de proyecto ilustra la posible contribución de la iluminación solar al ODS 11: hacer que los espacios públicos sean más seguros, más accesibles y más adaptados a los usos cotidianos.
Estos proyectos muestran que una infraestructura de iluminación puede tener un impacto concreto en los usos, siempre que se diseñe a escala del sitio, de las limitaciones técnicas y de las necesidades del territorio.
El ODS 11 forma parte de un enfoque global del desarrollo sostenible. Los proyectos de iluminación solar también pueden contribuir a otros objetivos, según su contexto y su diseño.
Este enfoque transversal permite maximizar el impacto social, medioambiental y territorial de los proyectos de iluminación.
ODS 7 – Energía limpia y asequible
La iluminación solar utiliza una energía renovable para acompañar la transición energética de los territorios.
ODS 9 – Industria, innovación e infraestructura
Las farolas solares autónomas constituyen infraestructuras flexibles, adaptadas a distintos contextos y a las limitaciones específicas del terreno.
La iluminación solar contribuye a la transición energética y ayuda a reducir la necesidad de infraestructuras eléctricas pesadas.
Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, el ODS 11 recuerda un reto esencial: la transición ecológica de las ciudades también se construye a través de proyectos concretos, visibles en el día a día de los habitantes.
Proteger un carril bici, iluminar un itinerario peatonal, hacer que un parque sea más accesible o acompañar la transformación de un barrio son acciones que pueden contribuir a una ciudad más sostenible.
Frente a estos retos, Sunna Design se compromete a diseñar soluciones de iluminación solar adaptadas a los usos reales, a las limitaciones del sitio y a los objetivos de las entidades locales.
Un proyecto de iluminación responsable no consiste en añadir luz en todas partes. Consiste en aportar la luz adecuada, en el lugar adecuado, en el momento adecuado, con una solución adaptada al territorio.
La iluminación solar puede convertirse así en una palanca concreta para acompañar a las ciudades y comunidades hacia espacios públicos más seguros, más sobrios y más resilientes.
El ODS 11 busca hacer que las ciudades sean más seguras, inclusivas, resilientes y sostenibles. La iluminación solar puede contribuir a ello mejorando la visibilidad y la accesibilidad de determinados espacios públicos.
Permite iluminar carriles bici, vías verdes o itinerarios peatonales, especialmente cuando la conexión a la red eléctrica es compleja o costosa.
No. El reto consiste sobre todo en iluminar mejor: en el lugar adecuado, en el momento adecuado, con una intensidad adaptada a los usos reales.
Un proyecto debe tener en cuenta el sitio, los usos, la afluencia, el nivel de iluminación esperado, las limitaciones de instalación y las condiciones de insolación.